Tu forma de Amar

Tu cariño, tu paciencia, tus esfuerzos,  tu compañía. El contacto de la yema de los dedos de tu mano con la palma de la mía.

Tu voz justo antes de dormir. Tu pupila, sonriendo. Tu olor y su esencia.  Tu beso salado en un día soleado de verano. También tu ausencia                        .

Cada minuto que me has regalado queriéndome tanto, lo amo.

Amo tu forma de amarme y nunca voy a olvidarlo.

¡Salud!

Brindo por las noches en las que me siento extrañamente solo… porque sin ellas nunca podría sentirme especialmente acompañado.

Gracias.

Estar agusto, tranquilo y féliz no es algo que inspire mucho la verdad, pero me gusta sentirme así.
Todo parece mejor cada día, más bonito, más especial, más interesante, cada día me merece la pena más haberlo vivido.
Y todo eso es gracias a la gente que me acompaña en cada uno de esos días, sin tener que hacerlo en persona estrictamente.
Desde aquí quiero darle las gracias a todos, no pienso ponerme Sigue leyendo “Gracias.”