Querido Lirsan:
Hace mucho tiempo que nos separaron y quiero sepas que no me he olvidado de vos, de nosotros ni de nuestros sueños juntos. Para mi es como si aún ayer jugáramos juntos a ponernos nombres de reyes, por eso ahora me llaman Mairla, por eso ahora os llamo Lirsan, en honor a nuestros juegos. ¿Lo recordáis mi señor?
Me gustaría explicaros que es lo que estado haciendo durante todo este tiempo y porque desaparecí sin poder despedirme de vos, sin poder contároslo siquiera:
Hace años mi padre me llevó lejos de nuestras tierras. Lejos, muy lejos de donde vos y yo nos criamos. Me llevó a un reino muy lejano y diferente del nuestro y me dijo: