Han pasado ya siete años desde mi coronación y he vivido tantas cosas…
En tan solo un año conseguí enderezar el rumbo de mi reino, consiguiendo que prosperara y que mis ciudadanos fueran felices y tratados justamente. Conseguí un reino tal y como en el que vos y yo soñábamos vivir, y además siendo yo su reina.
Pero pasado ese año comprendí, que no podría durar mucho esa felicidad, si alrededor de mi reino existían otros gobernados con la misma maldad que castigó al mío antes de mi llegada.
Estos planteamientos me llevaron a tomar una dura y difícil, pero a la vez necesaria decisión: enfrentarme a sus reyes y expandir así mi reino y sus condiciones a sus alrededores.
Tras tres largos años y cuatro difíciles guerras ya casi había conseguido mi objetivo; pues solo quedaban pequeños grupos insurgentes, a los cuales, tras un año de pequeñas batallas, conseguí eliminar. Así quedó cumplido nuestro sueño por completo…