Cuando menos me lo espero vas… ¡Y te acercas!
Y te veo acortando mi camino hacia nosotros.
Haces que, aún más si cabe, mi ilusión crezca
y recompones los pedazos de mis sueños rotos.
Cuando menos me lo espero das un paso
hacia nosotros, convirtiendo lo imposible
en realizable, el último ocaso
en amanecer y el futuro en increíble.
Por nosotros siempre hiciste lo mejor
y así lo has vuelto a hacer una vez más
enseñándome como era tu dolor
y abriéndome los ojos a la verdad.